FESTIVIDADES

La fiesta principal del pueblo se celebra el último domingo de Agosto y está dedicada a la Virgen del Carmen, patrona de la parroquia.Hay un cantar que dice "En Felechosa de noche/en El Pino per la mañana/tengo yo una puerta abierta /pa cuando me dé la gana".

El día siguiente se celebra la festividad en Felechosa denominada "Carmín".En el pueblo se celebra también la fiesta de S. Antón el 17 de de Enero; Santa Rita el último domingo de Mayo.

En La Pola se celebra Santa Lucía y el 8 de Diciembre la "Concepcionina".

"Adiós, concejo de Aller,

adiós, nobles alleranos,

teneis que criar los fíos

de los nobles quirosanos."

Adiós Pino,adiós Pola,

adiós,conceyu de Aller,

adiós todos mis amores,

cuando vos volveré a ver."

¡Ay¡ alleranu, alleranu,

que te fai falta el dineru,

déxate ya de cantares

y métete a carboneru"

Precedentes religiosos:

Según tradición carmelita, el día de Pentecostés, ciertos  piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe crisitana ; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la Virgen María en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios. Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII , con los Cruzados, aprobando su regla Innocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.
El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llevando éstos el escapulario, que es la reducción del que llevan los Carmelitas, participan de todos los méritos y oraciones de la Orden y peuden esperar de la Sma. Virgen verse pronto libres del Purgatorio, si hubieran sido fieles en observar las condiciones impuestas para su uso.

Ninguna fiesta podía, ni puede, celebrarse sin probar el panchón:

El panchón allerano
Publicado en el libro: Andecha lenense.
Coordinador del trabajo
Julio Concepción Suárez
El investigador asturianista Lorenzo Rodríguez-Castellano define en unas líneas su reposada elaboración:
"Es una especie de pan de harina de escanda, que se cuece en el hogar. Para ello se colocan hojas de castaño debajo de la masa y también encima; sobre estas últimas se echan brasas. Las hojas son necesarias para que no se llene de ceniza la masa".
"Al cabo se siete u ocho horas -continúa el autor allerano-, merced al calor de las piedras del hogar y al de las brasas encendidas que arden encima, el panchón ya está cocido. Una vez enfriado, se desmenuza bien en una caldera (quitándole antes la corteza dura) y sobre la miga desmenuzada se echa manteca de vaca derretida y luego azúcar. Amasan bien toda esta mezcla y la dejan enfriar para que se solidifique y se endurezca. Para comerla se va partiendo en trozos con un cuchillo. Es comida de días de fiesta (Fe)" [Felechosa] .
La otra receta, la de las alleranas que hoy han de rustir el panchón con tiento, de modo que el postre del día la fiesta'l pueblu no deje mal la cocinera, ha de ser ya distinta a la del tsar. Precisamente la madre de Juanín, nos contaba la suya hace algunos años: ver las versiones en varias lenguas.
En fin, el panchón allerano no es sino otra forma asturiana de aprovechar el pan, voz, como se sabe, aplicada a la escanda en estos pueblos del centro-sur regional. Otra forma sabrosa al lado de pocos postres y golosinas más (fayuelas, tortos, casadietas...) siempre con misma y única harina posible al alcance de los hogares de casi todos. Entre fueyas de castañar, rustíu nel tsar del suilu, con más o menos furmiintu o con menos traza de cheldar (quién se paraba a reparar...!), el panchón para nadie dejaba de ser, como lo es todavía, un exquisito y codiciado pan en la fiesta anual.

 

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